El cuarteto es una propuesta sólida sonora y estéticamente, que cuesta trabajo definir y colocar en algún subgrupo del Metal.
El camino de una banda de música pesada independiente es tan tortuoso como satisfactorio. Al menos así lo expresaron en entrevista Emilio Domínguez (guitarra y voz), Gabriel Mendoza (batería) y Mishel Ceballos (bajo), quienes junto a Mauricio Avendaño (guitarra) conforman Satón.
El cuarteto es una propuesta sólida sonora y estéticamente, que cuesta trabajo definir y colocar en algún subgrupo del metal, tiene la rabia del hardcore y los blast beats del Black Metal, pero, sobre todo, un ethos punk: hazlo tú mismo.
“Al ser un proyecto autogestivo hace que dependamos de nosotros incluso para financiarnos. El hacerlo nosotros mismos es una filosofía. Hay algo que nos ancla y nos mantiene honestos. Es algo muy personal y visceral. Al final del día para nosotros esto lo es todo. La comunicación es lo principal para que esto se mantenga puro, honesto y nos retribuya de la forma que queremos”.
“Es difícil catalogar a Satón. Aunque cabemos en shows de Metal, terminamos no siempre siendo una banda de Metal. Nos dicen que somos “fast doom” y por mí, adelante: hacemos música estridente”, comentó Gabriel.
Los miembros de la banda son responsables de todas las decisiones, tanto creativas como administrativas. Desde la creación de sus canciones, su grabación, ingeniería y producción, hasta el booking de sus fechas dentro y fuera del país y la elaboración de su mercancía.
“Es complicado ser las únicas personas involucradas en el proyecto. Hacer no solo lo que sabemos, sino tomar decisiones de con quién colaborar, con qué bandas tocar o, cuando salimos de México, con qué colectivos hacerlo”.
“Salir de gira a otro país sin una agencia que te respalde requiere un compromiso extremo. Se organiza desde cinco meses antes y hay que estar en constante comunicación para saber el equipo que habrá, la paga que habrá, si habrá comida o la capacidad del evento. Es un trabajo de tiempo completo, que puede generar estrés y convertirse en una pesadilla”, dijo Emilio.
Los oriundos de Satélite irrumpieron en la escena en 2019 con el LP Lleno de hienas, y desde entonces no han parado. Editaron otro álbum en 2023, A la espera del momento, y dos EPs: ni’in (2020) y Gist (2025).
Las tres piezas que integran Gist no se desvían de la propuesta oscura y estridente del cuarteto; sin embargo, presumen una potencia nueva, van directo y al grano, y resultan menos exploratorias y más catárticas.
“(El sonido de Gist) viene de la premura y necesidad de tenerlo lo más rápido posible. Tratamos de no irnos más allá, sin buscar otros espacios para grabar u otro tipo de procesamiento. Mauricio lo mezcló y lo masterizó, y la creación de las canciones mismas tiene que ver con la manera en que las produjimos”.
“Aquí tenemos que ser músicos, ejecutantes, compositores, ingenieros y productores. Es difícil dejar ir, porque cuando sumas un productor externo, tienes que darle el beneficio de la duda. En nuestro caso, como es todo interno, es muy difícil soltar”, afirmó Gabriel, quien también funge como baterista de El Shirota.

También lee en Switch:
ENTRE RIFFS Y RAÍCES: LAS BANDAS MEXA QUE RUGIERON EN EL CANDELABRUM METAL FEST
Satón hará dupla con Fumata
Para cerrar el año, Satón prepara un show junto a otra de las propuestas más densas y potentes de la escena mexicana actual, Fumata. Una noche que sin duda no dejará indiferente a ninguno de los asistentes.
La cita es este sábado 20 de diciembre en Rebel Rebel (Oxford 11, Col. Juárez), los boletos pueden adquirirse a través de Passline por $150, o en taquillas el día del evento por $250.
“Es la primera vez que Satón y Fumata comparten escenario, es algo que yo ya había pedido y que nos habían pedido. Por fin lo logramos y se hará en un lugar que suena muy bien. Es un lugar muy céntrico, prácticamente al lado del Ángel de la Independencia. Esperamos que provoque catarsis”, afirmó Emilio.

