Un aniversario importante en la trayectoria de Chetes, lleno de nostalgia y fuerza sonora.
El nombre no fue casual. Después de su historia con Zurdok, lanzarse como solista implicaba exponerse completamente. Sin el respaldo de una banda, sin ese escudo colectivo. Chetes lo tenía claro desde el inicio: se sentía, literalmente, como un blanco fácil, y ese vértigo, quedar expuesto frente a la industria, la crítica y el público, terminó definiendo tanto el título como el espíritu de su disco solista lanzado en 2006. Quizá por eso “Blanco Fácil” conecta tanto, porque no intenta ocultar la vulnerabilidad, la pone al frente. Acerca de este aniversario, platicamos con Chetes…
Hay algo curioso cuando Chetes habla de este disco: no suena distante. No lo describe como una reliquia, sino como algo que sigue en movimiento…
“Es un disco que marcó un antes y un después en mi carrera. Lo sigo sintiendo muy cercano. Es un disco que hice con todo el corazón, y eso no cambia. Hoy sigo trabajando igual: con instrumentos reales, todo tocado. Ese proceso sigue siendo muy parecido. Esa decisión de apostar por lo orgánico es parte de lo que mantiene a Blanco Fácil fresco, sus canciones no suenan a una época específica”.
Aunque han pasado dos décadas, Blanco Fácil nunca salió realmente tu setlist…
“No es un disco que pueda dejar de tocar. La gente sigue pidiendo esas canciones. La diferencia ahora es el enfoque: en lugar de ser solo parte del repertorio, el álbum se convierte en el centro del show. Y eso implica rescatar canciones que habían quedado fuera del radar en vivo. Hay rolas que no eran sencillos y que había dejado de tocar. Ahora vuelven a tener su espacio”.
Lejos de conservar el álbum intacto en una vitrina, Chetes decidió meterle mano. Esta celebración viene con versiones nuevas, colaboraciones y una reedición…
“El disco regresa remasterizado en alta resolución y, por primera vez, en vinilo, rescatado directamente de las cintas originales”.
Además de la nostalgia entorno a este aniversario, hay muchos nuevos fans que se suman a tus fechas en vivo y cantan tus canciones ¿Cómo te sientes al respecto?
“Hay gente que ni había nacido cuando salió Blanco Fácil y está cantando las canciones con todo. Ese relevo generacional no solo valida el álbum: lo resignifica. Lo convierte en algo más grande que su contexto original”.
Chetes ya está mirando hacia adelante. Hay canciones nuevas en camino y la intención clara de seguir editando música…
“Además de esta celebración, tengo ganas de hacer un disco nuevo. Seguir haciendo música”.
Blanco Fácil no necesitó reinventarse para sobrevivir 20 años. Solo necesitó ser honesto. Es un álbum que nunca dejó de ser relevante, no por nostalgia, sino porque las canciones siguen diciendo algo.

