Este nuevo disco es el resultado es uno de sus trabajos más sólidos, emocionales y reconocibles en años.
Muse pertenece a ese grupo de bandas que pueden transformarse radicalmente sin dejar de sonar a sí mismo, sin perder su alma.
Desde aquellos primeros años de Showbiz y Origin of Symmetry, Matt Bellamy, Chris Wolstenholme y Dominic Howard han convertido el rock alternativo en una especie de laboratorio donde caben guitarras gigantes, electrónica, música clásica, Metal, Pop, ciencia ficción y una buena dosis de paranoia.
En The Wow! Signal, sin embargo, hay algo diferente, pues la banda no parece estar intentando demostrar que todavía puede reinventarse.
Más bien parece recordar por qué se convirtió en una de las bandas de rock más importantes de las últimas décadas.
El universo funciona en este disco como metáfora de la incertidumbre, la pérdida y la necesidad de encontrar respuestas.
El comienzo del disco no se anda con rodeos. “The Dark Forest” abre con cuerdas, coros y una instrumentación monumental que recupera ese Muse cinematográfico que tantos seguidores echaron de menos.
Si existe una canción capaz de hacer que los fans más veteranos levanten inmediatamente la ceja, esa es “Cryogen”. El riff tiene ese ADN clásico de Muse que inevitablemente recuerda a la época de Origin of Symmetry, mientras que el estribillo lleva la canción hacia territorios mucho más grandes y contemporáneos.
“Hexagons” es probablemente uno de los temas que mejor representa el equilibrio que Muse consigue en este álbum. La canción recupera ese lado existencial de Muse que alguna vez produjo piezas como “Citizen Erased” o “Butterflies and Hurricanes”, aunque con una producción mucho más moderna.
Guitarras pesadas, electrónica, ritmos modernos y una estructura que parece estar a punto de desmoronarse en cualquier momento, es lo que te encontrarás en “Unravelling”.
Uno de los movimientos más curiosos del álbum es “Hush”, donde Muse incorpora la voz de Ellie Goulding. Sobre el papel, la colaboración podría haber terminado en una canción Pop electrónica bastante convencional. El resultado es una canción accesible, pegadiza y mucho más oscura de lo que podría sugerir la colaboración.
“Nightshift Superstar” es probablemente el experimento más discutible de The Wow! Signal. Hay Funk, electrónica, bajo protagonista y una estética que por momentos recuerda al Muse más descaradamente Pop de etapas anteriores.
Uno de los aciertos del álbum es que Muse no intenta mantener el acelerador presionado durante los 45 minutos que dura el disco.
“Shimmering Scars” introduce un tono más íntimo y oscuro. La canción se mueve como una balada nocturna, con una interpretación de Bellamy mucho menos protegida detrás de la grandilocuencia habitual.
El verdadero triunfo de The Wow! Signal consiste en que Muse parece haber encontrado nuevamente un punto de equilibrio entre la experimentación y las canciones que hicieron que millones de personas se enamoraran de la banda.
Hay electrónica, Metal, Pop, música orquestal, ciencia ficción y grandes discursos existenciales. Pero debajo de todo eso hay algo mucho más sencillo: buenas canciones.
Posiblemente sea el mejor álbum de Muse en años. ¿Es el nuevo Origin of Symmetry? No, y no necesita serlo.


Fecha de lanzamiento
Jun 26, 2026
Duración
45 min
Género
Rock Alternativo
Disquera
Warner Records
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